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A los 100 años y con mando en mano: la japonesa que se mantiene activa gracias a los videojuegos
Un caso real que rompe estereotipos en Japón y reabre el debate sobre el gaming como herramienta de estimulación mental, rutina diaria y envejecimiento activo.
Por Akihabara.es • 14 de enero de 2026 • Japón
Japón, uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, vuelve a sorprender con una historia que desmonta muchos prejuicios sobre la edad y la tecnología. Una mujer japonesa de 100 años se mantiene activa y mentalmente despierta gracias a una rutina poco habitual para su generación: jugar a videojuegos.
Lejos de tratarse de una simple curiosidad, este caso ha generado conversación por lo que representa: el gaming como una actividad capaz de aportar estimulación cognitiva, motivación diaria y una forma de conexión con el presente.
Videojuegos como ejercicio para el cerebro
Dependiendo del tipo de juego, la experiencia puede implicar memoria, coordinación, planificación, reflejos y toma de decisiones. Todo ello convierte al videojuego en una forma de entrenamiento mental que, bien adaptada, puede resultar especialmente útil en edades avanzadas.
Especialistas japoneses llevan tiempo señalando la importancia de mantener la mente activa como parte del envejecimiento saludable. En este contexto, los videojuegos destacan por algo clave: combinan ejercicio cognitivo con entretenimiento, lo que favorece la constancia.
Romper el estereotipo: el gaming no es solo cosa de jóvenes
Durante décadas, los videojuegos han estado asociados casi exclusivamente a adolescentes y jóvenes. Sin embargo, esa visión se ha quedado obsoleta. La industria ha evolucionado y hoy existen experiencias accesibles para todo tipo de públicos.
Historias como la de esta centenaria japonesa demuestran que el principal obstáculo no suele ser la edad, sino la idea preconcebida de que “no es para mí”. Con interfaces sencillas y juegos adecuados, el gaming puede convertirse en una actividad intergeneracional.
Japón afronta uno de los mayores retos demográficos del planeta: una población cada vez más envejecida. Ante esta realidad, el país explora múltiples vías para fomentar la autonomía, la prevención y el bienestar en la tercera edad, desde la robótica hasta los hábitos tecnológicos.
Este caso se ha convertido en símbolo de una idea sencilla pero poderosa: mantener la curiosidad y el interés por aprender es una forma de salud. A veces, el mejor ejercicio no se siente como una obligación, sino como un juego.

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